¿Rick Genest o Zombie Boy?

Rick Genest nació en Canadá en 1985 y creció en los suburbios de Montreal. A los 15 años le extirpan un tumor cerebral del cual sobrevive sin secuelas. A los 17 años decide vivir en las calles y abandona su hogar; duerme en albergues cuando los crudos inviernos canadienses llegan, o bien debajo de puentes o casas abandonadas con el buen tiempo. Pronto empieza su obsesión por tatuarse, y su idea es convertirse en un cadáver total, de pies a cabeza, el cual ya ha empezado a descomponerse. Su cráneo trepanado, como si le hubiesen hecho una autopsia, es escalofriante al igual que los insectos que se supone recorren su cuerpo. Él dijo que ese tatuaje que cubría todo su cuerpo, no lo tapaba, si no que más bien lo mostraba tal cual es.

Los seguidores de su página de facebook, donde podían ver cómo iban los avances de su múltiples tatuajes, llegaron a ser ¡un millón quinientos mil fans! Y eso, en nuestro tiempo, es fama, éxito seguro. Y también fue suficiente para que Nicola Formichetti, director de moda de Lady Gaga, lo descubriera y lo incorporara en la colección otoño- invierno del diseñador Thierry Mugler, para desfilar con su colección de ropa de hombre, con Lady Gaga desfilando en la de mujer.

En 2011, Lady Gaga lo incluye en su video musical Born This Way, y lo lanza definitivamente al mundo, para bien y para mal. Pronto lo llaman de las revistas de moda masculina y sale en artículos y portadas. Hace campañas publicitarias como la de  «Go Beyond the Cover» (‘Ve más allá de la cubierta’) de la marca de cosméticos Dermablend, que anuncia un nuevo corrector maravilla todo terreno,  y en un video sale El Zombie Boy dejándose maquillar con este corrector y demostrando cómo se vería él sin tatuajes, como un sencillo muchacho de 26 años.

Actuó en un par de películas underground,  y tuvo figuras de acción con sus tatuajes a 500 dólares la unidad, las cuales se agotaron en tan solo días. Este 1 de agosto, se precipitó desde su balcón del tercer piso en Montreal; primero se habló de suicidio, pero su familia repetidas veces ha dicho que fue un accidente, tanto que Lady Gaga debió desmentir con sus propias palabras al afirmar que era suicidio, y se acogió al silencio; nadie estaba con él en el momento de su muerte.

Si él se ocultaba tras sus tatuajes o si más bien sus tatuajes lo representaban como él decía ser, será siempre un misterio; lo cierto es que ahora es el cadáver que soñó ser, y esa carrera vertiginosa en muy pocos años de ser actor a modelo de pasarela y de revistas, de campañas publicitarias y de cara de productos de belleza, ropa de diseño y casual, no estaba entre sus planes y tal vez lo confundió más, o le mostró su verdadera cara. El ahora sueña que la vida es un sueño y que los sueños, sueños son.

Rick Genest posee dos récords Guinness: uno por la mayor cantidad de insectos tatuados (176) y otro por la mayor cantidad de huesos humanos tatuados (139).

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